viernes, 6 de julio de 2012

Necesitamos una batidora

Las cosas, las situaciones, las vivencias... Nunca acaban, no se zanjan, ni por supuesto empiezan desde cero. Creo que son como la materia que ni se crea ni se destruye, solo se transforma. Porque si nos damos cuenta, todo sigue un hilo que nos conduce de unos a otros y de otros a unos.

Nosotros no nos levantamos un día por la mañana y al salir de casa nos encontramos con algo nuevo, seguro que esa novedad está conectada con algo conocido, y ese algo estaba conectado a su vez con otro algo también conocido pero con más antigüedad (más viejo). Menuda cosa he soltado.

Pero tampoco algo que creíamos olvidado, encerrado en el cajón oscuro de recuerdos, oculto en el baúl de quién sabe qué, desaparece. No, damas y caballeros, niños y niñas. Por supuesto que no ¿qué nos creemos? Todo aparece tarde o temprano, forme parte de nuestros deseos que así sea o no.

Por eso todo lo que creemos terminado, en algún momento del tiempo vuelve a "empezar". Eso es lo que pasará en Septiembre, por ejemplo, cuando haya que volver al cole; o cuando nuestro peor enemigo se cruce en nuestro camino y nos preguntemos: "¿No había acabado con él ya en esa sangrienta batalla?" pero esa batalla nunca ocurrió, todo está en nuestra imaginación.

No se, realmente no se lo que digo hoy (ni muchos otros días, para ser sinceros) ni tampoco se lo que soy y lo que seré. Tampoco se lo que hago. Tantas cosas en el mundo, tanto por cambiar o dejar estar tal cual está, olvidar y seguir, recordar y volver o todo a la vez ¿por qué no? Se puede ¿verdad? Claro que se puede.

Conversaciones profundas sobre el arrepentimiento (o no) en las decisiones y no saber (ese es el problema de siempre) que hacer. Si se está bien o se está mal, o simplemente no se está.

Por eso es necesaria una batidora para mezclarlo todo y que se haga un batido homogéneo, sin grumitos que te entorpezcan el delicioso juego de la vida.


Change,
everything you are
and everything you were
your number has been called
fights and battles have begun
revenge will surely come
your hard times are ahead.

Después de una desaparición, siempre sale el secuestrado al exterior (o algunas veces, si hay suerte). Esta vez la ausencia ha sido larga, pero es lo que tocaba.

lunes, 21 de mayo de 2012

Que más dará

Buenas noches

Que día tan agotador, no voy a contar todo lo que he hecho porque esto no pretende ser un diario aunque a veces lo parezca.

Hoy la sociedad me ha vuelto a demostrar que valemos más bien poco, que a pesar de que "somos tolerantes" y "avanzados" seguimos siendo unos bichos que nos movemos por modas y estereotipos.

Y ¿qué más dará lo que piensen los demás? Hay una chica (no la típica modelo, si no una chica normal, con problemas de peso) en la mesa de en frente en la biblioteca y un chico no deja de mirarla y hace un comentario fuera de lugar, por supuesto, la chica no se da cuenta. A otro chico se le salen las órbitas de las cuencas oculares al ver bajar las escaleras a otra chica, ésta con unos tejanos cortos... Y así unos cuantos ejemplos más a lo largo de la semana pasada.

Pero no es eso lo que yo quería escribir. Somos nosotros los que fomentamos la conducta de los estereotipos, nosotros somos los culpables. Si hiciesemos caso omiso de todas las modas absurdas, de todo lo que nos venden otro gallo nos cantaría. No nos damos cuenta que en cada época el prototipo de belleza ha sido y seguirá siendo diferente. Que lo importante no es si tenemos un verrugazo en la puntita de la nariz, o si tenemos los ojos pequeños o grandes, o si somos altos o bajos... eso no nos va a hacer mejores personas, no va a hacer que nos traten mejor, que tratemos mejor a los demás.

 
Lo que quiero decir es que esta sociedad es absurda, mientras cientos de personas mueren todos los días de hambre, por enfermedades que tiene una cura fácil, por violencia, en accidentes... Estamos muy preocupados en apartar a otros porque su físico, su forma de vestir, su cara, no nos gusta o no quieren/dejan que nos guste.

domingo, 20 de mayo de 2012

Decisiones

Aunque no lo sepamos o simplemente no queramos verlo, las decisiones de los demás influyen en nosotros. No solo esas decisiones que ellos puedan tomar nos van a condicionar, si no que de forma indirecta también hacen que las tuyas puedan variar de una u otra manera.

La historia puede cambiar con un acto imperceptible y el futuro ser totalmente distinto. 

Todo puede salir mal o, por el contrario, salir bien, pero ¿eso quién nos lo puede asegurar? Podemos seguir los consejos de esa gente del entorno y movernos por sus experiencias o podemos jugárnosla y hacer lo que más correcto nos parezca (moviéndonos en nuestra inexperiencia) aunque el resultado final sea peor.


Claro, con eso podemos hacer daño a nuestros seres queridos. Un gran precio a pagar ¿no es así? Pero a veces es mejor para evitar males mayores o simplemente porque las cosas tienen que ser así, porque no podemos evitarlo, son cosas que tienen que suceder y aunque queramos esquivarlas es imposible.

Huir no es la mejor solución, por supuesto, eso lo sabemos todos. Pero en algunas ocasiones cuesta mucho enfrentar las cosas, nos da miedo la respuesta, la reacción.



And the stubborn mind repeats
The errors to challenge our grounds

jueves, 26 de abril de 2012

Espacio y tiempo

Buenos días, 
Hoy es día 26 de Abril y son las nueve y seis minutos, pero en este universo paralelo que es la Biblioteca: Hoy es día 30 de Abril y son las 18:03.

Espacio y tiempo. Diferentes en un mismo lugar... es como estar en dos sitios a la vez a dos horas distintas, como desdoblarte y ser varios a la vez. Se puede solucionar rápidamente,con un par de "clicks" pero así es mucho más divertido ¿no? 

Divagaciones mañaneras... 

  
Porque dentro del tiempo está la memoria.

miércoles, 4 de abril de 2012

Diógenes Pendergast


Constance no contestó. Seguía sentada, sin moverse.

- Veo a una persona que anhela que la acepten, que anhela ser un simple ser humano, pero que está destinada a la soledad. Veo a una persona que siente el mundo con más profundidad e intensidad de lo que está dispuesta a reconocer… incluso a sí misma.

Oyéndolo, Constance empezó a temblar.

- Percibo en ti dolor y rabia; el dolor de haber sido abandonada, no una sino varias veces, y la rabia de que los dioses puedan ser tan caprichosos. ¿Por qué yo? ¿Por qué otra vez? Y es verdad. Has vuelto a ser abandonada, aunque quizá no exactamente del modo que habías imaginado. También en eso somos iguales. Yo fui abandonado el día en que a mis padres los quemó vivos una turba ignorante. Yo escapé del fuego, pero ellos no, y siempre he tenido la impresión de que debería haber muerto en su lugar, como si fuera mi culpa. 

El libro de los muertos.

Douglas Preston, Lincoln Child.